UN NOMBRE PARA EL OLVIDO -El punto bajo la I.

La Generalitat usa un acto en el campo de Mauthausen para hacer reivindicaciones políticas

La ministra de Justicia abandona un homenaje a los republicanos españoles deportados tras las proclamas a favor de los presos del ‘procés’

(Ana Carbajosa. El País. 5.5.2019)

EL PUNTO BAJO LA I

Inaceptable la intervención de la funcionaria pública de Cataluña, responsable (es un decir) de la Memoria Histórica, utilizando un espacio conmemorativo de hechos que afectaron a toda la humanidad, para sacar a relucir la situación de unos políticos inmersos en un proceso judicial democrático y garantista.

Foto Luís Lidón. EFE

Su actitud partidista, incluso con una bandera de una opción concreta colgando de la placa, me hace pensar en una cita del prestigioso escritor Stefan Zweig, refiriéndose al periodo preguerra de 1914 (evito aludir el nazismo o al fascismo, tan de moda hoy)[i]: “El 1914 todos los países beligerantes se encontraban ya de por sí en un tremendo estado de sobreexcitación: el peor rumor en seguida se convertía en verdad y la calumnia más absurda era creída a pies juntillas… Es propio de la naturaleza humana que los sentimientos arrojados no se prolonguen hasta el infinito… por eso le hace falta un estímulo artificial, un dopping constante de excitación… Era la guerra de una generación desprevenida, y su mayor peligro radicaba precisamente en su fe intacta en la justicia unilateral de su causa”, y unas páginas antes, aludiendo a la diferente actitud de la gente frente a la guerra mundial de 1914 y la de 1939: “los pueblos y los individuos habían empezado a darse cuenta de que sólo eran víctimas de la estupidez humana o política o de una fuerza del destino malévola e incomprensible”. Me pregunto cuando nos daremos cuenta nosotros. Pero entretanto, más allá de intelectuales y voceros a sueldo, exijamos que los servidores de la totalidad de la población no actúen de la forma que lo hizo, en Mauthausen, la directora general de la Memoria Democrática: Gemma Domènech, nombre para el olvido.

[i] Zweig, Stefan. El mundo de ayer (2002). Ed. Acantilado. Barcelona. Página 298.

1Comment
  • Enrique Urraca de Diego
    Posted at 17:27h, 06 mayo

    He tenido la ocasión, en cuanto saltó la noticia ayer de hacer conocer en las redes mi indignación, como familiar de deportado. Transformar un acto destinado a TODOS los deportados en un acto partidista es insultar la memoria de aquellos que lucharon contra el fascismo mundial.